La Liga
La SD Huesca debe empezar a plantearse de verdad seguir un año más en Primera División. Bien es cierto que nunca es sencillo hacer una gran plantilla en la temporada de su debut en la máxima categoría del fútbol español, -además de que tiene un presupuesto muy bajo-, el conjunto oscense haría bien en comenzar a preocuparse. En comparación con otras plantillas, la azulgrana es carne de Segunda.
Al margen de haber perdido a algunos de los principales artífices del ascenso, -Rubi, Álex Remiro y Jair Amador, por ejemplo-, no creo que el Huesca se esté reforzando como para seguir en Primera una temporada más. Un entrenador sin experiencia como Leo Franco, un descarte del Athletic como Etxeita, un Rubén Semedo que lleva meses sin competir, un veterano de vuelta como Luisinho… y otros tantos jugadores que, por ser menos conocidos, no dejan de ser un melón por abrir.
Luego pasará lo que tenga que pasar, pues nadie sabe si este Huesca terminará o no salvando la categoría. Sin embargo, teniendo en cuenta la exigencia de la Liga Española y comparándolo con otros equipos con el mismo objetivo, no da la sensación de que el conjunto oscense vaya a tener plantilla para soñar mucho. Veremos, porque la esperanza es lo último que se pierde.
