La Liga
Chimy Ávila vive sus últimas semanas como jugador del Real Betis. El delantero argentino no entra en los planes de Manuel Pellegrini y su salida en el mercado de enero se da prácticamente por hecha, después de varios meses marcados por la falta de protagonismo y la sensación de ser un perfil que ya no encaja en el proyecto deportivo verdiblanco.
El atacante ya estuvo muy cerca de abandonar Heliópolis durante el pasado verano, pero las negociaciones no llegaron a buen puerto por la ausencia de propuestas que gustasen a todas las partes. Desde entonces, su situación no ha hecho más que deteriorarse, con un rol cada vez más secundario y una pérdida progresiva de peso dentro de la rotación del técnico chileno. La falta de minutos y continuidad han terminado por confirmar que su etapa en el Betis está tocando a su fin.
Chimy Ávila, fuera del proyecto
La realidad del Chimy en el Betis es la de un jugador que ha quedado completamente relegado. Su perfil combativo, intenso y de fuerte carácter, que en su día encajó con las exigencias competitivas del equipo, ha ido perdiendo valor en un contexto donde Pellegrini prioriza otra tipología de delantero, más asociativo y con mayor capacidad para integrarse en un juego posicional más elaborado.
Este cambio de enfoque ha dejado al argentino en una posición incómoda, sin apenas margen para reivindicarse sobre el terreno de juego y con la etiqueta de descarte cada vez más asumida por el entorno. A sus 31 años, el delantero entiende que necesita un cambio de aires para recuperar sensaciones y volver a sentirse importante dentro de un proyecto que confíe plenamente en él.

El Girona aparece como una opción real
Después de meses en los que su nombre ha sido vinculado a varios equipos de Segunda División, el futuro de Chimy Ávila podría mantenerse en la máxima categoría. El Girona ha irrumpido con fuerza como posible destino, convirtiéndose en un escenario muy atractivo tanto a nivel deportivo como competitivo para el argentino.
El conjunto catalán valora su experiencia en LaLiga, su mentalidad combativa y su capacidad para aportar carácter en partidos exigentes. En un equipo que ha demostrado ambición y crecimiento, la llegada de un perfil como el del Chimy podría ofrecer una alternativa distinta en ataque, aportando intensidad, presión y presencia en los metros finales.
Para el propio jugador, la posibilidad de seguir en Primera División supone un estímulo añadido, además de una oportunidad para relanzar su carrera en un entorno que podría potenciar sus virtudes.
Un adiós cada vez más cercano
Todo apunta a que en enero se producirá el desenlace definitivo. El Betis busca aligerar su masa salarial y dar salida a jugadores que ya no forman parte de su hoja de ruta, mientras que Chimy Ávila aspira a recuperar protagonismo y competitividad lejos de un contexto en el que se ha sentido desplazado.
El escenario está servido para una salida que ya se percibe como inevitable. Solo queda concretar el destino, pero el mensaje es claro: la etapa del delantero argentino en Heliópolis está llegando a su punto final, y todo indica que su próximo reto podría estar teñido de rojiblanco en Montilivi.
