La Liga
Esta tarde empieza la Champions. Tras meses de espera y con la última final entre Real Madrid y Liverpool FC como recuerdo más reciente, el himno de la máxima competición continental volverá a tronar para dar la bienvenida a los participantes de la edición 2018/19. Y entre ellos, un equipo que este año debe marcarse como obligación el competirla hasta el final: el Atlético de Madrid.
Al margen de que creo que la Champions League es una competición lo suficientemente complicada como para que nadie se exija ganarla, -además de que hay equipos increíblemente buenos-, pienso que el cuadro colchonero debe dejar de lado esa etiqueta de ‘revelación’ de los últimos años y fijarse como objetivo el llegar lo más lejos posible. ¿Por qué? Por plantilla.
Obviando por un momento que los de Simeone no han empezado bien en Liga, los números dicen que este verano se han gastado 124 millones, que han logrado retener a sus mejores jugadores (Godín, Koke, Saúl, Giménez, Lucas…) y que cuentan con dos de los mejores del mundo en su posición: Jan Oblak y Antoine Griezmann. A partir de esto, lo demás es lo normal: el Atlético debe meterse en el grupo de los Madrid, Barça, Juventus... y dejarse de falsas modestias.
