La expresión “ese entrenador no se come el turrón” está muy extendida, aunque en los últimos años algunos ni siquiera han llegado a Halloween. No estamos hablando de casos tan extremos como el de Chiquimarco y el Salamanca, pero lo cierto es que se trata de una profesión esclava de los resultados y si estos no llegan pronto podemos ver algún adiós prematuro.
Equipos como el Betis, el Valencia o el Villarreal no han empezado bien, pero parecen proyectos sólidos con malos resultados puntuales que saldrán a flote. En el caso de los recién ascendidos han apostado por la continuidad, lo que puede hacer que se tenga más paciencia con ellos debido al éxito reciente en forma de ascenso. Además Mallorca, Osasuna y Granada no han dado malas sensaciones en el inicio de liga.
Los equipos vascos movieron el banquillo al poco de empezar la pasada temporada, pero ya parece que tanto Athletic como Real Sociedad han encontrado dos preparadores de la casa que se adaptan a la filosofía de sus clubes, un factor que es más importante de lo que parece.
El Eibar emite señales preocupantes, pero Mendilibar tiene un crédito grande que se ha ganado estos años. Quizá el mayor riesgo esté en equipos vistosos y con aspiraciones cercanas a Europa pero que tienen un claro agujero en defensa, como es el caso del Celta, Villarreal o Betis. Además se trata de equipos con aficiones exigentes. También puede peligrar el proyecto de equipos que han rendido por encima de lo esperado últimamente, como el Leganés, el Alavés o el Levante. No parece que los grandes banquillos, como el de Barça o Madrid, vayan a tener variaciones, a pesar que que ni Valverde ni Zidane viven sus momentos de mayor fortaleza en el cargo.
Pronto comenzarán las quinielas sobre quién será el primer entrenador despedido, y a la vez se iniciarán rumores con posibles sustitutos en ese clásico “suena Michel” que tantas veces hemos oído. ¿Quienes son los entrenadores en paro que podrían reforzar a un equipo español?
Mourinho es el principal candidato, aunque su perfil alto le convierte en apto sólo para un pequeño puñado de equipos. Quique Setién es otro entrenador con caché, pero muy peculiar debido a su estilo de fútbol, por lo que sólo podría ir a algún equipo determinado. El caso de Abelardo es el más claro, ya que su prestigio está por los aires tras su gran temporada en el Alavés y será de los primeros en sonar. Otro nombre apetecible y que ha desaparecido misteriosamente es el de Pablo Machín, que brilló en Girona pero no cuajó en el Sevilla, aunque su caché parece intacto. También se espera que tarde o temprano le llegue una oportunidad a Solari, que con el Madrid demostró maneras aunque acabó topándose contra la realidad. Luego hay algunos entrenadores en países asiáticos pero que podrían tener una oportunidad, como Quique Sánchez Flores, Luis García o el propio Michel.
Pronto empezará el baile y los directores deportivos a buen seguro que tienen estos y otros nombres apuntados en sus agendas. También están en paro Eusebio, Karanka o algunos nombres de carácter internacional como Allegri, Spalleti, Blanc o Henry.