La Liga
Chacho Coudet aparece con fuerza en el radar de River Plate para entrar tras Marcelo Gallardo. Su buena temporada al frente del Alavés ha alimentado expectativas y debates en Núñez.
El deterioro de la era Gallardo y la urgencia de cambio
Marcelo Gallardo está viviendo su momento más débil. En siete partidos recientes, River encajó seis derrotas, entre ellas sorpresas dolorosas en el Clausura y la eliminación frente a Palmeiras en la Copa Libertadores.
La rendición en torneos continentales y la zona baja en la tabla local profundizan la crisis. La presión institucional e hinchada crece, y crece el consenso de que la continuidad de Gallardo es inviable.
Desde distintos estamentos del club suenan nombres para la sucesión, pero el que más fuerza gana es Chacho Coudet, respaldado por historial, carácter y estilo efectivo.
Chacho Coudet: por qué convence al mundo River desde Alavés
El argentino dirige al Alavés en LaLiga con solvencia. Su estilo ofensivo, audaz y vertiginoso le ha dado identidad al club vasco.
Coudet ya acumuló experiencia como jugador en River Plate, lo que genera un vínculo sentimental y simbólico con el club del que muchos hinchas esperan que regrese como técnico.
Su capacidad para movilizar plantillas, exigir intensidad táctica y conectar con la afición lo convierten en alternativa natural frente al desgaste actual del Muñeco.

Ventajas y desafíos para el Chacho en Núñez
Una de las grandes ventajas de Coudet es su adaptabilidad: ha dirigido con éxito equipos en Argentina, Brasil y España. Su versatilidad táctica le permite ajustar estilos antes diversas realidades futbolísticas.
Sin embargo, el salto a River implica administrar presiones extremas, tradiciones futbolísticas complejas y gestos de paciencia. La transición no será sencilla, sobre todo si no cuenta con respaldo institucional pleno.
Además, deberá ganarse rápido la credibilidad del plantel: jugadores acostumbrados al protagonismo y legados previos pueden no aceptar un estilo demasiado rígido desde el inicio.
La hoja de ruta que River visualiza en Coudet
El plan que circula internamente imagina una transición gradual: Coudet asumiría antes de cerrar competencias, para disponer de tiempo de diagnóstico y armar su propio plantel.
Se evalúa un contrato de mediano plazo con cláusulas por objetivos, para blindar al técnico frente a la volatilidad del entorno. El proyecto pasaría a reordenar juveniles, refuerzos y renovación de esquema.
Además, su llegada intervendría para apaciguar la crisis: simbolizaría un cambio, una nueva etapa con liderazgo renovado y optimismo futbolístico.
Desde el vestuario, se espera que Coudet instaure disciplina, rigor táctico y convencimiento colectivo. Esos rasgos lo acompañaron en sus pasos anteriores y le han permitido remontar planteles en situaciones críticas.
Su conocimiento del fútbol sudamericano y europeo también le brinda ventaja para sintonizar con las exigencias del entorno Millonario.
Por supuesto, hay otros candidatos en danza, pero Chacho Coudet emerge con fuerza como el recambio capaz de dar aire nuevo al proyecto. En la garganta de muchos todavía está el nombre de Gallardo, pero en el Monumental empiezan a mirar con esperanza hacia Coudet.
