La Liga
Los cambios en la plantilla del Real Madrid son fruto de una adaptación a las circunstancias del mercado más que de unos objetivos cumplidos. El club no preveía la marcha de Zinedine Zidane, pero la aceptó sin tener un recambio de garantías en el banquillo. El Madrid no quería perder a Cristiano Ronaldo, pero facilitó la salida del delantero portugués sin cubrir el enorme vacío que dejaba. No es un Madrid de primeras opciones, sino un Madrid adaptado que intenta paliar grandes pérdidas con promesas y un solo fichaje de renombre: Thibaut Courtois.
Jürgen Klopp sería el entrenador ideal para liderar otro proyecto ganador del Madrid. El técnico alemán predica la verticalidad y el ritmo vertiginoso que han caracterizado al equipo blanco en sus mejores épocas.
Para el rol de mediocentro organizador, Miralem Pjanic (Juventus) y Christian Eriksen (Tottenham) son futbolistas con unas cualidades similares a las de Luka Modric, aunque Dani Ceballos, con una vocación algo más ofensiva, también pueda ejercer esta función.
El jugador ideal para revolucionar el ataque a largo plazo es Kylian Mbappé, a quien el Madrid intentó fichar en el verano de 2017. Y en la faceta goleadora, Harry Kane (Tottenham) es el delantero de mayores garantías, aunque como Mbappé, ha alcanzado un valor de mercado extraordinario.
