La Liga
Zinedine Zidane vuelve a ser entrenador del Real Madrid. Meses después de su salida del club y de forma totalmente inesperada, el técnico francés ha decidido regresar a Chamartín para sacar al equipo de la terrible dinámica en que se encuentra inmerso. El objetivo es claro: liderar una revolución y devolver al cuadro blanco a la realidad ganadora que se vivió con él en el banquillo del Bernabéu. Se arriesga mucho, sin embargo.
Sin entrar a valorar si Zidane es buen entrenador desde el punto de visto futbolístico, -siempre he defendido que el que gana tiene razón-, la realidad es que sus títulos hablan por sí solos: dos años y medio en el Madrid y 3 Champions, 2 Supercopas de Europa, 2 Mundiales de Clubes, 1 Liga y 1 Supercopa de España. Impresionante.
Es por eso por lo que creo que Zidane se arriesga muchísimo regresando a Chamartín. No digo que no pueda igualar o mejorar lo hecho, sino que él dejó Concha Espina como uno de los héroes de la hegemonía europea del cuadro blanco… y ahora podría estropearla. “Segundas partes nunca fueron buenas”, dicen algunos. Veremos qué ocurre con Zizou, pero arriesgarse está claro que se arriesga.
