La Liga
El pasado lunes trascendió que el FC Barcelona estaba preparando 60 millones de euros para fichar a Matthijs de Ligt el próximo verano. Una idea increíble y que, al margen de acertada, me parece hasta cierto punto ‘económica’. La gran cuestión, sin embargo, es la siguiente: De ficharlo… ¿qué haría el Barça para hacerle jugar?
Al nivel al que está Gerard Piqué se antoja muy difícil que deje de hacerlo de la noche a la mañana. Bien es cierto que tiene 32 años, la realidad es que sin apenas descanso está viviendo uno de los mejores momentos de su carrera. Y supongo que todos asumimos que De Ligt no vendrá para jugar cuatro ratos, ¿verdad? Sobre todo, habiendo grandes clubes que le aseguran ser titular.
Con Piqué como central diestro titular y con Todibo como su suplente de futuro, el Barcelona tiene perfectamente cubierto el perfil derecho de la defensa. Y lo mismo ocurre en la izquierda con Lenglet y Umtiti. Con ello no quiero decir que De Ligt no tenga sitio, -creo que es de los mejores del mundo y cualquier grande debería ir a por él-, sino que de ficharlo el Barça tendría un gran problema para gestionar la situación.
