Si Cristiano Ronaldo está siendo la cara del Mundial, a Leo Messi le está tocando ser la cruz. Y no precisamente por sus prestaciones individuales, -que también-, sino sobre todo por lo que están haciendo sus respectivas selecciones. Portugal lleva 4 puntos de 6, Argentina sólo 1. Los de Sampaoli, de hecho, están virtualmente eliminados. Un auténtico desastre.
Pero… ¿por qué uno rinde tan bien con su país y el otro no? En mi opinión, y sin entrar a valorar cuál de los dos me parece mejor, -veo a ambos como algo sobrenatural-, creo que la gran diferencia es que las dos selecciones juegan para sus respectivas estrellas, pero Portugal tiene jugadores para hacerlo y Argentina no. Dentro de la simpleza, Cristiano se mueve como pez en el agua. Messi no.
Siendo como es un goleador voraz y letal, el astro del Real Madrid es perfecto para los repliegues bajos de Portugal, sus ataques rápidos y sus permanentes ataques del área. Por otro lado, Messi precisa de otras cosas para destacar, para brillar, para ser determinante. Y como sus compañeros no pueden dárselo, el crack del FC Barcelona no destaca.