La Liga
El Granada CF lleva semanas arrastrándose como un muerto viviente que espera que todo se acabe. Mientras los demás siguen luchando por algo, -aunque sea por acabar bien la temporada-, el bloque nazarí acumula varias jornadas para el olvido. La temporada ha sido terrible, pero la imagen de los últimos partidos ha sido imperdonable e inolvidable. Uno de los motivos podría ser el que el equipo tenga tantísimos cedidos.
Partiendo de la base que creo que el Granada tiene una plantilla muy superior a la del CA Osasuna, la gran diferencia entre ambos clubes es que los navarros están despidiéndose de Primera con orgullo y pasión, mientras que los nazaríes lo están haciendo con desidia y cierta tristeza. La explicación a tal sensación podría estar en su política de fichajes.
Osasuna tiene un total de 4 jugadores cedidos en la plantilla, por lo que el resto son todos futbolistas fichados el pasado verano o que ya estaban en el conjunto rojillo el curso anterior. El Granada, en cambio, tiene un total de 14 prestados en el primer equipo. 14 jugadores que, pase lo que pase, cuando termine el curso se irán.
Un hecho inofensivo, a primera vista, pero que podría resultar clave para entender el distinto final de ambos conjuntos: ¿Cuántos jugadores del Granada sienten realmente el escudo nazarí? ¿Cuántos están pensando en los aficionados de ‘su’ equipo? ¿Cuántos viven sabiendo que, descenso al margen, el próximo 30 de junio regresarán a su club ‘verdadero’?
