La Liga
"Si Asensio no fuera español, seguro que se hablaría de cantidades desorbitadas de dinero", declaró ayer Álvaro Morata tras el partido que el Real Madrid disputó en Leganés. El mediapunta mallorquín, de 21 años, había protagonizado la acción más espectacular de la noche, que culminó con un gol de James Rodríguez.
La reflexión de Morata sigue la teoría de que los futbolistas españoles tienen menor reconocimiento que los extranjeros dentro de su país. ¿Son las condiciones de Marco Asensio inferiores a las de Kylian Mbappé, el joven delantero del Mónaco? El paso del tiempo y las circunstancias de cada uno aclararán esta cuestión.
Sin duda, el mensaje de Morata también escondía una reivindicación propia. El delantero de la selección española es un jugador secundario en el Real Madrid, aunque su edad y sus cualidades no permiten la comparación directa con Asensio.
El mallorquín tiene la etiqueta de ‘jugador diferente’. Su velocidad y precisión en la conducción del balón recuerdan a las de otros futbolistas que marcaron una época. Isco Alarcón y James Rodríguez, competidores directos de Asensio en el equipo de Zinedine Zidane, acaparan la atención mediática por su discontinua presencia en las alineaciones. Sin embargo, la suplencia de Asensio se entiende como algo lógico.
Ni el Real Madrid ni Zidane deben condenar a Asensio a un papel secundario por su inferior estatus mediático y económico respecto a James e Isco. Asensio es un gran activo que el club blanco no debe descuidar. Tiene 21 años, unas condiciones sobresalientes y personalidad para jugar en el Madrid.
