La Liga
Cuando el RCD Espanyol decidió vender a Javi Fuego nadie entendió nada. Intocable con Quique Sánchez Flores, aunque veterano, el Villarreal CF logró hacerse durante el mercado invernal con uno de los futbolistas más importantes del cuadro perico… y por una irrisoria suma de dinero. El tiempo, sin embargo, nos ha demostrado que el club catalán la clavó con su sustituto: Carlos Sánchez.
Cedido por la ACF Fiorentina, al internacional colombiano le han bastado unas pocas semanas para hacerse dueño del centro del campo perico. Imprescindible al lado de quien le toque, -Víctor Sánchez, David López, Granero o Darder-, el veterano centrocampista cafetero viene siendo clave para Quique y para el Espanyol: ha participado en todos los partidos desde su llegada, de los cuales su equipo no ha perdido ninguno.
1-1 con el FC Barcelona y con el Villarreal, 2-2 con el Celta, 0-0 con el Deportivo y 1-0 ayer con el Madrid. 5 partidos y 0 derrotas, además de 365 minutos jugados de los 450 que ha disputado el Espanyol. ¿Por qué? Porque Sánchez está dando precisamente aquello que le daba Fuego a Sánchez Flores: equilibrio, inteligencia, fuerza, sacrificio, facilidad con balón y mucho liderazgo. Y lo está bordando.
