La Liga
Juan Ramón Carrasco planea un revolución total en Nacional. Un revolución conceptual aplicada en el campo de juego. Es un proyecto difícil, largo y con millones de obstáculos, pero posible de cumplir atendiendo el fútbol que pregona el polémico entrenador uruguayo. Pronto se verá la mejor versión del Bolso, un equipo acostumbrado a enriquecer el paladar de la grada.
Cuando asumió el banquillo de la selección uruguaya, Carrasco inició una revolución que murió en la trinchera de los fríos resultados. En Fénix llevó a un humilde equipo a la Copa Libertadores. Pero le sucedió lo mismo que en su etapa anterior. En River Plate, otro discreto conjunto uruguayo, hizo historia con su fútbol. Pero lo mejor estuvo en que mejoró radicalmente ciertos aspectos de su plan de trabajo y demostró que es capaz de generar un cambio radical en el balompié, ideando acciones arriesgadas y apostando a la riqueza del futbolista. Demostrando que aún se puede creer en el fútbol de ataque.
Ahora, Juan Ramón Carrasco tendrá entonces el desafío de probar su filosofía de juego en un cuadro grande con historia y obligación de títulos. JR, como le dicen en Uruguay, asumió la responsabilidad de sentarse en el banquillo tricolor y lo hará con el objetivo de materializar toda su apuesta aventurera y de buen juego en un título. Algo que aún no ha logrado en su corto vuelo como entrenador. ¿Lo conseguirá?
