La afición del Arsenal FC está descontenta con Arsène Wenger por la sequía de títulos que atraviesa el club y porque la entidad no ha fichado a ningún jugador que ilusione. Un desafortunado comentario que el técnico hizo en rueda de prensa encendió la mecha. “Lo que me importa a mi es que cuando tienes un club de 600 empleados puedas estar seguro de poder pagarles a final de mes”, declaró Wenger, dando a entender que no ha fichado a más jugadores debido al elevado número de empleados que tiene el Arsenal FC.
Según el diario británico The Sun, un trabajador de la entidad gunner ha dimitido para que Wenger pueda comprar a algún jugador. Dar la culpa de que no se puede fichar al hecho de que tengas 600 personas trabajando en el Arsenal es una vergüenza. “Me pagan 270 libras a la semana (312 euros). Más de 52 semanas son 16.000 euros al año. Theo Walcott gana diez veces más en una semana. Ya no quiero ser una carga en este club”, comunica en una carta el trabajador que ha renunciado.
Durante el mercado veraniego el Arsenal ha fichado a Granit Xhaka por 45 millones, Takuma Asano por 4 y Rob Holding por 3 millones para un desembolso total de 52 millones de euros.