La Liga
El Valencia parece gafado con sus fichajes esta temporada. Para fichar a José Enrique mantuvo una dura polémica con el Levante UD; la llegada de Regueiro supuso otro enfrentamiento con el Racing de Santander, que amenazó con llevar al Valencia a los juzgados; y el fichaje de Edu vino marcado por la grave lesión que sufrió el jugador brasileño antes de empezar la temporada. Ahora, la última incorporación de los de Mestalla, el lateral portugués Miguel, también se encuentra en el ojo del huracán.
El Benfica, club de procedencia del jugador, le exige el pago de dos millones de euros como indemnización ya que considera que la rescisión de contrato del lateral no fue lícita. La Comisión Arbitral Paritaria ha dado la razón a las águilas, pero el agente de Miguel asegura que el traspaso fue completamente limpio.
