La Liga
Si hay algo en lo que el Real Madrid es mucho más inteligente que el FC Barcelona es en el cómo prepara el ascenso de sus futbolistas más prometedores al primer equipo. En lugar de ‘retenerlos’ durante años en su filial, -por aquello de formarles mejor en la idea de juego del club como hace el Barça-, la entidad blanca tiene por tendencia darles salida como cedidos para que se fogueen y se curtan y, cuando estén preparados, vuelvan a Chamartín.
Tal y como comentábamos esta misma tarde, si hay un jugador en el filial azulgrana que necesita empezar a competir en otras ‘esferas’ es Riqui Puig. Sin embargo, no es el único: Carles Pérez también tiene futuro de sobras para llegar al Camp Nou. Tremendamente talentoso con el balón en los pies, el joven extremo catalán es el perfil de atacante culé al que le encanta meterse para dentro con el claro objetivo de desequilibrar y finalizar.
Si el Barça quiere que jugadores de su filial como Riqui Puig, Carles Pérez, Oriol Busquets y compañía lleguen al Camp Nou deberá empezar a sopesar el cederlos para que crezcan en entornos menos protectores. Como en su día hicieron gente como Carvajal o Casemiro o siguen haciendo otros como De Tomás, Odegaard o Mayoral.
