La Liga
El Sevilla FC ha fichado a un total de diez jugadores en lo que va de mercado de verano. Monchi, director deportivo del conjunto hispalense, ha llevado a cabo una gran labor de contratación e investigación en el mercado para reforzar la plantilla de Julen Lopetegui. El técnico vasco espera conseguir la clasificación a las competiciones europeas y disputar al máximo los trofeos que disputará la temporada que viene. Muchas de las piezas que acaban de llegar no dejan dudas sobre su rendimiento y lo que pueden ofrecer a Lopetegui.
Luuk de Jong, Munas Dabbur o Joan Jordán son algunos ejemplos. Jugadores consagrados en sus respectivos clubes que han dado muhcas alegrías a sus compañeros, entrenadores y aficionados. Sin embargo, de todos los fichajes que ha llevado a cabo el Sevilla, el que más dudas aporta es el de Óliver Torres. El centrocampista madrileño despuntó en las categorías inferiores del Atlético de Madrid e irrumpió en el primer equipo colchonero a comienzos de la etapa de Simeone. Sin embargo, no consiguió consolidarse como titular y tuvo que salir cedido del Vicente Calderón en busca de minutos.
Pero las cesiones en Portugal y el Villarreal tampoco llegaron a buen puerto. Desde que salió del Atlético, ha sido un jugador de rotación más que uno de los pilares de su equipo. Aunque cuenta con la total confianza de Lopetegui, que ya le entrenó en su etapa en el Oporto, su rol dentro del terreno de juego también arroja dudas. Comenzó como mediapunta en el Atlético, bien por dentro o tirado a una banda. En el Oporto retrasó su posición para construir el ataque de su equipo en la base de la jugada.
No ha conseguido definir su rol dentro del terreno de juego, por lo que Lopetegui tendrá que darle minutos y buscarle un lugar adecuado en el que encajar. A priori, el madrileño no será titular, por lo que tendrá que trabajar muy duro para hacerse un hueco en el once sevillano.
