La Liga
El mercado de fichajes del Barcelona asume que no podrá fichar a Julián Álvarez, delantero de 26 años, porque el Atlético de Madrid mantiene cerrada la puerta a un traspaso al club azulgrana en el tramo final de la ventana de traspasos. La decisión obliga a Deco y Hansi Flick a valorar la plantilla actual, con el 1 de septiembre como fecha límite.
El Barcelona cambia de plan tras el bloqueo por Julián Álvarez
El Atlético ha rechazado negociar a Álvarez con el Barcelona y mantiene su postura pese a la presión generada por el deseo del jugador de cambiar de club. La entidad rojiblanca se remite a una cláusula de rescisión de 500 millones de euros y considera al argentino una pieza necesaria para la temporada.
El escenario quedó todavía más condicionado después de que el Atlético estableciera el 20 de junio como fecha límite para recibir una propuesta por 150 millones de euros. Una vez superado ese plazo, el club madrileño cerró la puerta a una salida y comunicó que contaba con Álvarez.
La situación contrasta con el interés del Arsenal, que también ha aparecido como posible destino para el delantero. Sin embargo, Álvarez ha priorizado el Barcelona, mientras que la opción inglesa perdió fuerza por cuestiones familiares y relacionadas con los visados.
Para el Barcelona, el bloqueo modifica la planificación de la posición de delantero. Deco había trabajado sobre la llegada de un nuevo nueve, pero el Atlético no ha dejado margen para negociar por Álvarez y el calendario reduce las posibilidades de encontrar una alternativa de ese nivel.

Deco y Flick apuestan por la plantilla actual
La dirección deportiva del Barcelona no contempla incorporar a otro delantero de forma obligatoria si no aparece una oportunidad concreta antes del cierre del mercado. Deco y Flick consideran que el equipo dispone de recursos suficientes para cubrir la posición con futbolistas que pueden cambiar de demarcación.
Raphinha ya demostró esa capacidad en el estreno liguero ante el Elche, mientras que Karim Adeyemi, fichado este verano, puede actuar como referencia ofensiva aunque su posición habitual sea la banda. El alemán ya ocupó ese rol durante la pretemporada.
También existe una alternativa interna con Dani Olmo, que puede desempeñarse como delantero, mientras que Hamza Abdelkarim llega con el respaldo de sus registros de pretemporada. El joven atacante terminó como máximo goleador del Barcelona durante esa preparación.
El plan de Flick pasa, por tanto, por aprovechar la polivalencia de su ataque en lugar de realizar una incorporación acelerada. El técnico alemán dispone además de Bisiwu como otra opción joven para la posición, aunque su participación durante la pretemporada fue menor.
La última ventana para cambiar el escenario
El Barcelona todavía tendría margen para reaccionar hasta el 1 de septiembre, pero la operación por Álvarez está bloqueada por la postura del Atlético. La alternativa sería una oportunidad de mercado que encajara tanto en las necesidades de Flick como en las condiciones económicas del club, una posibilidad que la dirección deportiva considera poco probable a estas alturas.
El siguiente paso del Barcelona será cerrar el mercado con la plantilla actual si no cambia el escenario en los próximos días. Deco mantiene abierta la vigilancia del mercado, pero Julián Álvarez ya no aparece como una operación que pueda resolverse mediante una negociación directa con el Atlético.
