La Liga
El Real Madrid lleva semanas arrastrando un problema importante en el centro del campo. Aunque en ocasiones cueste reconocerlo, ni Luka Modric, ni Toni Kroos ni Carlos Henrique Casemiro pasan por su mejor momento en Chamartín. Al margen de grandes actuaciones puntuales, el ‘tridente’ blanco está a años luz de su más lúcida versión.
Los tres siguen siendo grandes jugadores. Cada uno con sus cualidades y sus defectos, los intocables de Zinedine Zidane en el medio campo madridista continúan siendo enormes futbolistas, a pesar de arrastrar un problema de rendimiento que viene agrandándose en exceso.
Modric, por ejemplo, es un espejismo de lo que fue. A pesar de ser uno de los mejores interiores del mundo, el croata lleva muchos partidos sin brillar como nos tenía acostumbrados. Algo que para el Real es un problema. Y si Kroos y Casemiro tampoco están excesivamente lúcidos, el problema es ya algo mayúsculo.
¿Deberían jugar otros? Sinceramente, no lo sé. No soy Zidane y no conozco los porqués, pero la realidad es que los anteriormente citados han pegado un bajón en las últimas semanas, a la vez que hombres como Isco Alarcón, Mateo Kovacic y James Rodríguez aguardan con impaciencia sus pocas oportunidades en el primer equipo blanco.
