La Liga
Si el Girona FC es la cara más alegre, feliz y positiva de la jornada, la del Elche CF y la del RCD Mallorca refleja justo lo contrario: tristeza, decepción, desesperación. Ambos clubes, -históricos los dos-, han certificado su descenso a Segunda B. Algunos años después de su estancia en Primera, baleares e ilicitanos han caído hasta la División de Bronce del fútbol español.
Matemáticamente, por lo que, sin opciones en la última jornada liguera, los bloques de Sergi Barjuán y de Vicente Parras, -Mallorca y Elche, respectivamente-, han certificado hoy su defunción anunciada, tras una temporada muy mala que, al fin y al cabo, no ha sido más que la consecuencia del trabajo mal hecho a nivel institucional en los últimos años.
Así pues, mientras entidades modestas como el CD Leganés, el Girona CF y la SD Eibar, -entre otras-, disfrutan del trabajo bien hecho en Primera, otras como el Mallorca o el Elche deberán probar el sabor de la Segunda B, una categoría de la que resulta tan complicado salir.
