La Liga
El Atlético de Madrid, tras las llegadas de Nico Gaitán y Diogo Jota, y habiendo hecho Diego Pablo Simeone una larga lista de refuerzos que desea con tal de seguir en el club colchonero, quiere vender con ánimos de ingresar. No obstante, el Cholo se lo dejó claro a la directiva rojiblanca: no quiere que se marche ninguno de sus hombres clave, tal y como sucedió en su día con Falcao, Miranda o Filipe, entre otros. Es por eso que, a día de hoy, el plan colchonero para hacer caja pasa por vender a los jugadores que esta pasada temporada jugaron cedidos en algún otro equipo. Hombres con buen cartel en Europa, como Borja Bastón, Javier Manquillo o Leo Baptistao.
El primero, Bastón, que se despidió ayer de la SD Eibar, donde esta última campaña anotó 18 tantos, gusta mucho en la Premier League y el Everton FC estaría dispuesto a abonar los 20 millones de euros que pide el Atleti por su fichaje.
El segundo, Manquillo, tras un gran año en el Olympique de Marsella, volverá a salir, ya que Simeone no cuenta con él. No obstante, en el club madrileño son reacios a dejar escapar al canterano por lo que el lateral español podría volver a verse envuelto en una nueva cesión o podría dejar el Atlético traspasado, pero con una cláusula de recompra no demasiado elevada.
El tercero, Baptistao, quien este año ha jugado en el Villarreal CF, con el que ha anotado 6 goles en 34 partidos, tampoco es del agrado de Simeone, y podría dejar en las arcas del club colchonero un total de 5 millones de euros. A este precio, son varios los clubes interesados en el ariete brasileño.
Quien ya ha abandonado la disciplina atlética, dejando tras de sí muy pocos partidos y 6 millones de euros, ha sido el centrocampista francés Josuha Guilavogui, por quien el Wolsfburgo ha ejercido la opción de compra que tenía. El galo no contaba para Simeone e interesaba mucho que continuara en el club alemán. “Desde nuestro club queremos desearle mucha suerte en esta nueva etapa de su carrera deportiva”, ha publicado el Atlético de Madrid.
