Ya no está Quique Setién en el banquillo del Betis, pero las sensaciones del equipo siguen siendo preocupantes a nivel defensivo. Pese a mantener la portería a cero en el partido de anoche en Pamplona, se mantuvieron los desajustes y sólo un inmenso Joel Robles y la falta de puntería del Chimy Ávila evitaron la derrota.
El inicio de temporada no ha sido el esperado, con sólo una victoria ante el colista y malas sensaciones globales en jugadores clave como Borja Iglesias o Canales, muy lejos de ser el del año pasado, aunque en el Sadar mejoró en la segunda parte.
Es pronto para conectar el bajo rendimiento del futbolista cántabro a la marcha de Quique Setién, pero lo cierto es que Canales recuperó su mejor versión el año pasado y llegó incluso a ser internacional, algo que hace un tiempo era inimaginable. Rubi sigue apostando por un fútbol combinativo pero algo más vertical, lo que le resta protagonismo, teniendo en cuenta además que la llegada de Fekir le come mucho terreno en la parcel creativa.
Tampoco hay que echarse a temblar todavía, ya que Canales comenzó la temporada renqueante por una lesión y su integración al equipo está siendo progresiva, aunque es cierto que más lenta de lo esperado. El Betis le necesita para salir de este bache y ser el equipo ilusionante que aspiraba ser en verano.