La Liga
FC Barcelona y Real Madrid comparten un mismo objetivo: ser los mejores y ganar. Acontece con el primer equipo, al que quieren ver campeón de todas las competiciones, y sucede lo mismo con el filial, al que buscan subir hasta la categoría más alta posible e irlo manteniendo, a la vez que se “producen” buenos futbolistas para el Camp Nou y el Santiago Bernabéu, respectivamente. Sin embargo, el momento actual es completamente distinto.
El filial azulgrana, que tiene el objetivo explícito de volver a la División de Plata, marcha primero del grupo tercero de Segunda B con 28 puntos de 39 posibles tras haber ganado 9 encuentros, empatado 1 y perdido 3. Un segundo equipo que, al igual que el del Madrid, está formado este año por una mezcla de jóvenes jugadores de la cantera y de fichajes de importante prestigio.
La situación del conjunto de Solari es algo distinta. Pese a tener la misma meta que el Barça ‘B’, el Castilla es actualmente sexto clasificado con 22 puntos de 39 después de haber ganado 6 partidos, empatado 4 y perdido 3. Una campaña que se está caracterizando por la irregularidad de los Odegaard, Sergio Díaz y compañía, que tras 13 jornadas aún no han conseguido encadenar dos triunfos consecutivos.
