La Liga
La llegada de Quique Setién al FC Barcelona, más allá de marcar la pauta de diferentes piezas individuales dentro de la nueva dinámica, también significará un cambio radical dentro de las diferentes variantes tácticas que, pese a estar en un club que intenta respetar una filosofía desde hace mucho años, tendrán una impronta propia del cuerpo técnico que acaba de llegar aunque siempre buscan mantener un estilo de juego a partir del dominio del juego con la pelota en campo rival y con una presión tras perdida como principal argumento defensivo, que también exhibe en muchas ocasiones a su equipo.
Pero, más allá de las variantes, este artículo tocará el posible dibujo táctico que utilizará el nuevo entrenador. Aunque es imposible disociar el esquema de los nombres propios, aquí intentaremos adentrarnos un poco en la pizarra de Quique Setién, quien pregona una idea del ataque posicional muy arriesgada pero que enamora al público. Teniendo en cuenta la histórica del club y como se confeccionó la plantilla, teniendo en cuenta que está llegando a media temporada y sin la posibilidad de realizar muchas incorporaciones, todo parece indicar que Setién utilizará un 4-3-3 como principal módulo táctico pero con sus matices propios como, por ejemplo, la organización con pelota donde necesitará tener jugadores que dominen en la base de la jugada, otros que se posicionen entre líneas para darle continuidad al ataque y otros que fijen en diferentes zonas para generar espacios.
En este sentido, el 4-3-3 es ideal porque posiciona a cada una de las piezas en lugares donde n ose les exigirá muchos movimientos para ocupar las zonas donde se consigan tener dicha organización posicional. Por otro lado, Quique Setién maneja diferentes variantes que, pese a ser opciones con pelota, no parecen ser dibujos tácticos que puedan ser fijos durante la temporada como, por ejemplo, el 3-5-2 donde la ausencia de la cantidad de centrales necesarias para tener recambios a dichas posiciones aunque, con la lesión de Luis Suárez, ese sistema facilitaría liberar a Antoine Griezmann y Lionel Messi en el ataque.
La tercera opción, y que tendría el mismo problema que un esquema con tres centrales, es el 4-2-2-2 donde no se cuenta con jugadores que puedan actuar en el flanco ofensivo ante la lesión de Ousmane Dembélé y del mismo Suárez. Todo al final recae en cómo está confeccionada la plantilla y por la cantidad de jugadores con los que pueda contar Setién. Más allá de poder contar con la cantera y con una de las mejores plantillas del mundo, al igual son los perfiles los que delimitan un esquema y, en este momento, el 4-3-3 parece ser la única opción viable.
