La Liga
Karim Benzema marcó ayer su primer gol en la Liga 2017-18. Un tanto que resultó decisivo en la victoria del Real Madrid en Getafe. Un tanto que, sin embargo, está lejos de finiquitar debates y saldar su deuda goleadora. Especialmente, después de que su condición de intocable en grandes partidos cerrara el paso a Álvaro Morata y provocara el traspaso de éste al Chelsea.
Dos goles en 520 minutos suponen una estadística discreta para un delantero del Real Madrid. Su cifra goleadora es inferior a la de Cristiano Ronaldo (6), Marco Asensio (4), Isco Alarcón (3), Gareth Bale (3) e igual a la de Casemiro y Dani Ceballos.
Cierto es que el fútbol esconde muchas intangibles a tener en cuenta y que no sólo los goles reflejan el rendimiento de un delantero. Una de ellas es la participación de Benzema en el juego y su capacidad asociativa, pero las asistencias del francés a sus compañeros tampoco suponen un factor diferencial.
Durante la pasada temporada, Benzema dio nueve pases de gol en 3.239 minutos, mientras Morata fue autor de seis asistencias en 1.872 minutos. El promedio del delantero español fue superior en esta faceta y también lo es en las primeras semanas de esta campaña: dos asistencias en 590 minutos por una del francés en 520.
El margen de mejora de Benzema es notable, no sólo en la faceta goleadora. La exigencia del Real Madrid y la competitividad en su plantilla suponen factores diferenciales con otros equipos. Y Karim, habitualmente escudado en la asombrosa capacidad goleadora de Cristiano Ronaldo, debe saldar su deuda.
