La Liga
Cuando Emmanuel Rivière aceptó la propuesta del CA Osasuna lo hizo con ánimos de resarcirse, de renacer como futbolista tras la grave lesión que sufrió y de demostrar que sigue siendo aquel jugador que enamoró en Francia, país que le vio anotar, en su momento, más de 40 goles. Sin embargo, los comienzos del ariete francés en Pamplona están siendo más que negativos.
En 4 partidos con la camiseta ‘rojilla’, el delantero galo no ha anotado todavía ningún gol. No vio puerta ante el Real Madrid, ni frente al Celta de Vigo, ni con el Villarreal CF, ni esta misma noche, ante el Real Betis Balompié. De hecho, ante el conjunto verdiblanco no sólo no ha marcado, sino que, pocos minutos antes del gol de la victoria bética, ha dejado a su equipo con 10 jugadores.
Era el minuto 86, cinco antes del definitivo tanto de Felipe Gutiérrez, cuando Rivière era objeto de falta en pleno contragolpe navarro. En mitad de la caída, el ariete francés, fruto de la desesperación, propinaba una fuerte patada en las costillas del futbolista serbio Darko Brasanac, por la que era expulsado con roja directa. Y es que, al jugador cedido por el Newcastle, no le está saliendo absolutamente nada.
