No te rías del mal del vecino, que el tuyo viene de camino. El refranero español siempre tan rico nos recuerda ahora algo que deberían tener muy en cuenta los aficionados del Fútbol Club Barcelona. Seguramente a muchos les ha hecho bastante gracia la situación que ha vivido el Real Madrid para poder quitarse de encima a la lacra en la que se había convertido Gareth Bale. Pero cuidado porque en Can Barça podrían tener un caso muy similar y más pronto de lo esperado con la figura de Ousmane Dembélé.
La situación está más que clara: el atacante francés no se quiere marchar del FC Barcelona, y todo ello pese a que no es considerado por Ronald Koeman como una de las espadas principales de su ataque. No contará con muchos minutos esta temporada, será bastante suplente y su valor de mercado baja cada vez más, teniendo en cuenta que su contrato ya es de tan sólo 2 años y que la renovación se antoja innecesaria por ambas partes teniendo en cuenta la aportación del jugador francés desde su llegada a España.
En definitiva, el margen de maniobra temporal que es cada vez más corto hace que un jugador que costó 100 millones de euros más 40 en variables tenga que, o salir gratis en un par de temporadas, o salir por un traspaso a la baja que acabe cerrándose en cantidades menores de 50 millones de euros.
Pese a que el Manchester United había apostado por el fichaje del atacante como vía de salida para esta insostenible situación que se vive en el Camp Nou, finalmente ese último día de mercado no vio cómo se concretaba el traspaso y el problema persiste para Koeman y la dirección deportiva blaugrana. Ousmane Dembélé, cada vez con más cara de Gareth Bale en Barcelona.