La Liga
El FC Barcelona tiene claro que debe poner en el mercado de fichajes tanto a Ousmane Dembélé como a Philippe Coutinho, dos jugadores que no han demostrado prácticamente nada desde que llegaron al Camp Nou. La directiva azulgrana quiere recuperar buena parte de la inversión realizada por estos jugadores para poder afrontar el fichaje de sus nuevos objetivos, que son nada más y nada menos que Lautaro Martínez del Inter de Milán y Neymar del PSG.
-Ousmane Dembélé:
La fragilidad física del francés es la gran rémora que le persigue desde que llegó al equipo catalán hace tres temporadas. Son 10 veces las que ha caído lesionado en este tiempo y varias de ellas de gravedad, haciendo que se pierda más de cuatro meses de temporada en cada uno de estos cursos. Esto ha hecho que tan sólo haya completado ocho partidos con la camiseta azulgrana en tres años. Recordemos que costó 105 millones de euros más 40 en variables, es decir, es uno de los fichajes más caros de la historia del equipo azulgrana.
Pues bien, ahora el Barça estaría dispuesto a dejarlo marchar por unos 60 millones de euros, como mínimo, un precio bastante inferior al que pagó al Borussia Dortmund por él. La intención es quitárselo de encima cuanto antes y de este modo también desprenderse de su elevada ficha de 12 millones de euros, que tanto ahoga en el límite salarial del club.
-Philippe Coutinho:
El caso de Coutinho es distinto, sí que tuvo muchas oportunidades con Ernesto Valverde al frente del Barcelona, pero el extremeño no pudo hacerlo encajar en su sistema y eso que lo probó en muchísimas posiciones. Finalmente el pasado verano se accedió a cederlo al Bayern de Múnich, donde está haciendo una buena temporada, pero no van a conseguir que paguen los 120 'kilos' de su opción de compra por lo que regresará el próximo verano al Camp Nou.
La intención del club es recuperar buena parte de los 120 millones (más 40 variables) en el próximo mercado, pero no quieren escuchar ofertas que no contengan como mínimo unos 70 millones de euros. Además, Coutinho también posee una de las fichas más elevadas del equipo catalán ya que se embolsa casi 17 millones de euros por temporada, cifra que pica muchísimo en el equipo catalán.
En definitiva, el Barcelona está como loco por desprenderse de estos jugadores en el próximo mercado de transferencias y si finalmente salen por estos precios (que lo dudo) los convertirá en las operaciones más ruinosas del club en los últimos años.
