La Liga
El grupo del FC Barcelona terminó anoche con un gran triunfador y un principal apenado. El Tottenham de Pochettino, sobre la bocina y en el Camp Nou, logró arañar un punto y clasificarse para los octavos de final de la Champions. ¿Por qué? Porque su principal rival, el Inter de Milán, no logró ganar en casa al PSV. Consecuencia de ello nos aseguramos la continuidad de uno de los arietes del momento y el adiós de uno de los mejores ‘9’ del mundo: Harry Kane y Mauro Icardi.
Aparentemente muy parecidos, -los dos son altos y fuertes-, el juego de uno y de otro nada tiene que ver. Kane, por ejemplo, es un delantero muy móvil y dinámico a pesar de sus 188 centímetros de altura. Está claro que domina el juego aéreo y que remata de cine, pero es sobre todo un ariete moderno, de los que se asocian bien, se relacionan, salen de zona con facilidad, asisten y, en definitiva, contribuyen al buen funcionamiento colectivo.
Icardi, por su parte, es mucho más rematador. Eso sí, si no es el mejor del planeta es de los mejores. Certero como ninguno dentro del área, el internacional argentino es un goleador al uso, de los de antes. Imparable por arriba, es cierto que el capitán del Inter pierde mucho lejos de la portería rival, pero cerca de ésta es impagable. Uno u otro le iría de cine al Real Madrid, sobre todo por sus respectivas edades: 25 años los dos.
