La Liga
El Girona atraviesa uno de los momentos más complicados de los últimos años. El inicio de temporada ha sido un auténtico calvario para el equipo dirigido por Míchel, que apenas ha logrado un punto en cinco jornadas de LaLiga y se hunde en la última posición de la clasificación.
Los números son demoledores: quince goles encajados y tan solo dos a favor. Una estadística que refleja las dos grandes carencias del conjunto gerundense: fragilidad defensiva y, sobre todo, una alarmante falta de gol.
El Girona se interesa en Paco Alcácer
El técnico madrileño sabe que el mercado de fichajes ya está cerrado y que no podrá contar con refuerzos hasta enero, lo que complica de manera notable el panorama. Sin embargo, en las oficinas de Montilivi ya se empieza a trabajar en soluciones inmediatas, y un nombre resuena con fuerza: Paco Alcácer.
El delantero valenciano, de 32 años, se encuentra actualmente sin equipo tras poner fin a su aventura en el fútbol de Oriente Medio. Su deseo es claro: regresar a la Liga española para demostrar que aún tiene pólvora en sus botas. El interés del Girona se presenta como una gran oportunidad para ambas partes. Por un lado, Alcácer podría encontrar un club que le ofrezca protagonismo y minutos; por el otro, el Girona sumaría a un jugador con experiencia en clubes de la talla de Valencia, Barcelona y Villarreal.
La trayectoria de Alcácer habla por sí sola. Internacional con la selección española, goleador nato y con la capacidad de adaptarse a diferentes estilos de juego. Su olfato dentro del área sigue siendo su mayor virtud, algo que el Girona necesita con urgencia si quiere escapar de la zona baja. Además, su condición de agente libre permitiría incorporarlo sin coste de traspaso, algo vital para un club que no maneja presupuestos tan elevados como los grandes del campeonato.
Desde el entorno del futbolista se ha filtrado que ve con buenos ojos la opción gerundense. Sabe que sería un reto importante, pues el equipo se encuentra en una situación delicada, pero también la oportunidad perfecta para recuperar sensaciones y volver a sentirse determinante.

La afición rojiblanca, por su parte, empieza a exigir soluciones. El entusiasmo generado la pasada campaña, en la que el Girona se ganó el respeto de muchos, contrasta con la frustración actual. Los seguidores piden fichajes que cambien la dinámica, y Paco Alcácer aparece como un nombre que ilusiona.
La pelota está en el tejado de la directiva. Si finalmente deciden apostar por él, Alcácer podría convertirse en el hombre clave para reactivar el ataque y devolver la esperanza a Montilivi. Enero será el mes decisivo, pero mientras tanto, Míchel tendrá que exprimir al máximo los recursos disponibles para evitar que la brecha con los rivales directos se haga insalvable.
La incorporación de Paco Alcácer al Girona no solo sería un refuerzo de garantías, sino también un movimiento estratégico para devolver competitividad a un equipo que necesita urgentemente goles y confianza. La temporada apenas comienza, pero el margen de error se reduce, y el club catalán debe reaccionar cuanto antes.
