La Liga
España ha quedado eliminada en las semifinales de la Eurocopa por los penales, en un partido donde merecieron más por el desarrollo del encuentro, pero donde no lograron concretar de cara al arco rival. Gianluigi Donnarumma fue el mejor jugador del rival, con tres paradas y aguantando las enviones del rival. Pero, pese al resultado, las sensaciones son más que positivas teniendo en cuenta los problemas que tuvo la selección y la falta de talento que tiene el equipo en comparación a los mejores equipos del mundo (Francia, Portugal, Inglaterra, Alemania, Italia, Brasil…).
Una de las razones del gran rendimiento de la selección es el trabajo de Luis Enrique Martínez, quien consiguió confeccionar un equipo capaz de competir ante rivales mejores y que consiguió someter a la favorita de la competición (Italia) en un partido donde las estadísticas son claras. Más allá de los dos primeros partidos, donde se fue superior pese a no ganar los partidos, España fue superior en el resto de sus rivales y consiguió demostrar que la Roja no está tan lejos del resto pese a no tener a un Mbappé, Cristiano Ronaldo, Toni Kroos, Frenkie de Jong, Bruno Fernandes, Karim Benzema, Antoine Griezmann…
Luis Enrique es el gran artífice de que España llegara a una instancia decisiva, después de las humillaciones que sufrió la selección en la Copa del Mundo Brasil 2014, Eurocopa Francia 2012 y la Copa del Mundo Rusia 2018. El equipo jugó mejor y demostró tener condiciones para competir por los títulos. Y, como si fuera poco, consiguió hacer la transición a nivel individual con jóvenes talentos que están preparados para ser titulares en la próxima década: Eric García, Aymeric Laporte, Pedri, Mikel Oyarzabal, Ferran Torres, Dani Olmo… Hay equipo y es gracias al seleccionador, que también le ha dado confianza a jugadores que fueron destrozados por la prensa y redes sociales como Unai Simón y Álvaro Morata.
El proyecto de la selección, en su primer gran torneo, estuvo a dos partidos de tocar metal pese al a inexperiencia de su plantilla. La derrota es un duro golpe, pero el desarrollo del partido es una demostración de que Luis Enrique es un gran entrenador y que España, con él al mando, está en condiciones para dar un nuevo golpe sobre la mesa. Y sin contar con una generación histórica. Dejen trabajar a Lucho, que ha creado un conjunto de primer nivel.
