La Liga
Lo reconozco: fui de los que se ilusionó con Vinícius Jr durante la gira de pretemporada. Pese a que ni le vimos mucho ni hizo nada espectacular, creo tener razón cuando digo que el joven extremo brasileño demostró tener algo en Estados Unidos. Personalidad, desparpajo, valentía, facilidad para el desborde… En definitiva, algo especial. Este curso, sin embargo, jugará en el Castilla. ¿Por qué? Porque el Real Madrid le quiere tener controlado.
Sabedores de que en Chamartín no tendría toda la continuidad que necesita un talento tan precoz, los dirigentes deportivos del cuadro blanco han preferido hacerle jugar un año en Segunda B -siempre y cuando Lopetegui no le cite- para ascenderle la temporada que viene al primer equipo. Siempre que el próximo curso no salga cedido.
Una decisión que, aunque extraña, me parece que tiene su lógica. Entendiendo que no hay dudas en el Madrid sobre su talento, la entidad de Chamartín prefiere tenerlo seguido y controlado dentro del propio club antes que mandarlo fuera a que se curta y crezca. Lo que está claro, es que en el Castilla tendrá continuidad y minutos.
