La Liga
Que Julen Lopetegui conceda más minutos a Mariano Díaz y Vinícius Júnior se ha convertido en una petición mayoritaria del madridismo. En un segundo plano ha quedado la habitual suplencia de Keylor Navas en la Liga. El costarricense es el único pilar de los recientes éxitos del Madrid que ha sido relegado al banquillo de forma indefinida.
Obviamente, la suplencia de Keylor en la Liga está relacionada con el fichaje de Thibaut Courtois, uno de los mejores porteros del mundo. El belga fue una oportunidad de mercado que el Madrid supo aprovechar. Garantizaba la sucesión de Navas, que en diciembre cumplirá 32 años.
Sin embargo, el acierto en el fichaje de Courtois no debía implicar necesariamente su titularidad inmediata. Keylor necesitaba mayor competencia en la portería, pero no ha dado motivos para ser relegado al banquillo de forma continua. O en sentido inverso, Courtois no ha contraído méritos para superar a Navas, cuya exitosa trayectoria en el Madrid debía ser respetada.
Se trata de dos grandes porteros con cualidades diferentes, pero la fortaleza mental es clave para triunfar en el Madrid. Keylor ha mostrado el carácter ganador necesario, liderazgo en situaciones adversas, un alto rendimiento en las grandes ocasiones. Unas cualidades que Courtois todavía no ha mostrado en el Madrid ni en sus anteriores equipos. Tal vez por ello, Lopetegui otorga la titularidad a Keylor en la Champions, pero el costarricense fue al banquillo antes de tiempo en la Liga.
