La Liga
En el Real Madrid saben a la perfección que la elección del nuevo entrenador traerá varias consecuencias. Varios jugadores están a la espera de conocer quién será el nuevo entrenador que les dirigirá la próxima temporada, y uno de ellos es Gareth Bale, quien ya avisó en Kiev de sus intenciones si no tiene un sitio garantizado en el once titular.
El galés quiere esperar antes de tomar una decisión, y es que la primera conversación que mantenga con el nuevo entrenador será decisiva. El británico sabe que en ningún otro club tendrá las opciones que el Real Madrid le brinda, y que el hecho de ser hoy día suplente se debe meramente a una cuestión de sus respectivas lesiones. Ahora, que parece recuperado al 100%, se abre un escenario totalmente diferente, en el que por primera vez, Bale deberá dar su brazo a torcer y ganarse sobre el campo sus minutos.
