Premier League
Puede que en su día me hiciera una idea distinta a lo que finalmente tenía que terminar siendo, sin embargo, he de reconocer que me esperaba un verano mucho más movido en Milán de lo que ha terminado sucediendo. El Inter, que con la presencia de Suning me esperaba que se reforzara mucho en enero, no sólo no lo ha hecho, sino que los refuerzos han dejado bastante que desear.
Pese a que fueron muchos los cracks que sonaron para llegar a un Inter de Milán que juraba, -y sigue jurando-, querer volver a ser uno de los equipos punteros de Europa, el club ‘neroazzurro’ únicamente ha cerrado en invierno el exótico e inesperado fichaje del central australiano Trent Sainsbury, -procedente de la Superliga China-, y el del joven Roberto Gagliardini.
Dos fichajes que muy seguramente tendrán futuro y serán útiles en el Inter, pero que se alejan mucho de las expectativas generadas. Aunque ya se sabe, muy probablemente los dirigentes ‘neroazzurros’ habrán preferido no hacer tonterías en enero y esperar a agosto para cerrar las más ilusionantes incorporaciones.
