La Liga
No siempre llueve a gusto de todos, eso es obvio. Este apartado del rico refranero español es aplicable a la más candente actualidad del Real Betis Balompié. Tras ser más que cuestionado Rubi, han sido muchos los medios que han apuntado la posibilidad del regreso de Quique Setién al banquillo bético. Así, de producirse este improbable hecho, son muchos los integrantes de la actual plantilla verdiblanca que contienen sensaciones enfrentadas en torno a la figura del entrenador cántabro actualmente sin equipo.
Por un lado, son muchos los que aplaudirían esta decisión deportiva. Jugadores como Marc Bartra, Sergio Canales, Joaquín Sánchez, Aïssa Mandi o Sidnei, alcanzaron su mayor nivel futbolístico bajo las órdenes de Setién. Del mismo modo, canteranos como Francis Guerrero o Wilfried Kaptoum fueron mucho más tenidos en cuenta la temporada pasada que en el arranque de esta bajo las órdenes de Rubi.
Por el contrario, otra gran parte de la plantilla sufrió lo indecible con Setién como comandante del Betis. Jugadores que, o bien no entraron todo lo que deberían en los planes del cántabro: Javi García, Zou Feddal, Diego Lainez o Antonio Barragán, por ejemplo; o bien futbolistas cuyo esquema no le favorece en absoluto a su estilo de juego. Este último es el caso de Cristian Tello, sin sitio en el sistema de 3 defensores de Setién, o de los delanteros (Loren Morón, Borja Iglesias o Juanmi, el año pasado también Sergio León), que firmaron números deplorables en la última temporada como consecuencia de un juego demasiado lento que no les generaba ocasiones.
La vuelta de Quique es muy complicada, ya que aún ni ha salido Rubi y la dirección deportiva heliopolitana maneja otros nombres como Javi Gracia o Abelardo, pero esta sería la primera repercusión de su retorno al Real Betis Balompié.
