La Liga
Más allá de los resultados, el Real Madrid ha perdido fiabilidad como bloque en los primeros meses de la temporada 2016-17. Demasiados altibajos en el juego, demasiado sufrimiento y demasiados tropiezos ante rivales claramente inferiores.
El equipo blanco acusa intermitencia y un retroceso en la solidez alcanzada con Zinedine Zidane durante los últimos meses de la pasada temporada. Aunque las lesiones de futbolistas importantes en la defensa y el centro del campo perjudican la continuidad del bloque, al menos cuatro jugadores necesitan reaccionar en lo que resta de temporada.
Keylor Navas – Desde que reapareció en Dortmund a finales de septiembre, el portero costarricense no ha mostrado el nivel de temporadas anteriores en el Real Madrid. Transmite inseguridad bajo los palos y falta de contundencia en los despejes. No cumple el papel de salvador del equipo que protagonizó en tantas ocasiones. Por el contrario, es un guardameta vulnerable desde su regreso tras una lesión en el tendón de Aquiles izquierdo.
Raphael Varane – El central francés no está aprovechando las oportunidades concedidas por Zidane. Las lesiones de Ramos y Pepe le han convertido en titular por eliminación, pero Varane no es el defensa contundente en el marcaje y extremadamente rápido que deslumbró en sus comienzos con el Real Madrid. Sus errores e indecisiones han lastrado al equipo en los últimos partidos.
Karim Benzema – Fue uno de los mejores jugadores del Real Madrid en Varsovia, pero un partido es insuficiente para cambiar una trayectoria negativa en los últimos meses. Al margen de sus cifras goleadoras, el delantero francés debe tener una participación más activa en las acciones ofensivas del equipo, alimentando principalmente a Cristiano Ronaldo y Gareth Bale.
Cristiano Ronaldo – Su número de goles es capaz de maquillar estados de forma. A pesar de lograr tres tantos recientemente ante el Alavés, el portugués no transmite buenas sensaciones. Sus apariciones son cada vez más intermitentes y centradas en el remate a puerta, mientras su velocidad no tiene el poder de desequilibrio de antaño. Su capacidad goleadora le convierte en necesario e imprescindible para el Real Madrid, pero los blancos necesitan una mayor regularidad y aportación de Cristiano lejos de la portería, además de su habitual acierto en el remate.
