La Liga
Dos grandes decepciones han manchado una temporada extraordinariamente regular del FC Barcelona. El equipo azulgrana ha sido víctima de sus expectativas y su ambición en todas las competiciones. Las derrotas contra el Liverpool (Liga de Campeones) y el Valencia (Copa del Rey) dejan una sensación de estancamiento en el Barça: un equipo dominante en el día a día, pero vulnerable en grandes batallas de 90 minutos.
Sin duda, Ernesto Valverde no es el único responsable de la decepción que ha asolado al barcelonismo en las últimas semanas. En caso de que estas dos manchas provoquen un cambio en el banquillo (Bartomeu ha insistido en la continuidad del técnico), las consecuencias también deben extenderse a la plantilla. El Barça necesita estar abierto a la venta de cuatro futbolistas con un alto valor en el mercado:
Samuel Umtiti – Clement Lenglet, dos años más joven, puede ejercer el rol de central zurdo a largo plazo. Umtiti ha rendido a un nivel discreto en sus escasas apariciones esta temporada.
Ivan Rakitic – El Barça ha perdido el control del centro del campo en partidos de ritmo alto. Y el croata, como Sergio Busquets, tiene gran responsabilidad en esta faceta dado su rol en el esquema habitual de Valverde.
Philippe Coutinho – Su experiencia y ‘ADN Barça’ exigían un rendimiento muy superior. Apagado a la sombra de Messi, el brasileño ni siquiera se acerca a la versión mostrada en el Liverpool. Como analizamos en marzo, el FC Barcelona pagaría probablemente 20 millones de euros más al club inglés por el traspaso de Coutinho si no lo vendiera este verano.
Ousmane Dembélé – Con habituales problemas físicos y un carácter díscolo, el extremo francés solo ha ofrecido mínimos destellos de gran jugador. El Barça debe estudiar cualquier oferta que se aproxime a la cantidad pagada por su fichaje en el verano de 2017.
