Premier League
El Real Madrid ha adoptado una política de captación de jóvenes estrellas. El objetivo del club es fichar jugadores desequilibrantes sin necesidad de pagar precios excesivamente altos. Es decir, la filosofía contraria a los tradicionales ‘galácticos’ de Florentino Pérez.
El pasado verano, el Madrid facilitó en exceso la marcha de Cristiano Ronaldo, mientras mantuvo la confianza en Karim Benzema, un futbolista que ha gozado de un crédito desproporcionado en el club. Actualmente, el equipo blanco acusa las decisiones tomadas por el club respecto a la delantera en los últimos años.
Mientras Cristiano minimizaba las carencias rematadoras de Benzema, el Madrid adoptó una actitud pasiva y otros clubes europeos ficharon grandes delanteros por un precio asequible. Los ejemplos más recientes son Pierre-Emerick Aubameyang (63 millones; Arsenal) y Mohamed Salah (42 millones; Liverpool). Además, la Juventus fichó a Paulo Dybala por 40 millones cuando éste tenía 21 años, mientras el Inter de Milán captó a Mauro Icardi con 20 años de edad por 13 millones.
El precio de estrellas como Mbappé, Neymar y Kane se ha disparado, pero el Madrid ha desperdiciado oportunidades de mejorar la delantera en los últimos años. La continua autocomplacencia del club con el rendimiento de Benzema ha llevado a la actual escasez goleadora tras la marcha de Cristiano.
