Desde que se impusieran el pasado siete de julio a Perú por tres goles a uno en la final de la Cop América, Brasil no ha conseguido levantar cabeza. Dos empates, contra Colombia y Senegal, y una derrota ante Perú han supuesto cero victorias de tres partidos posibles. Los de Tite intentarán romper esa racha ante Nigeria en un partido en el que quieren volver a mostrar ese juego desplegado el pasado verano que encandiló a los futboleros.
El técnico brasileño ha reconocido en la rueda de prensa previa al encuentro que la presión por no ganar "es normal", pero que lo que más le preocupa es "el desempeño del equipo", ya que "el resultado es consecuencia y no siempre refleja cómo fue el partido". Tite no se muestra preocupado por la situación actual de la canarinha, aunque ha anunciado que va a hacer cambios en el once como la entrada de Everton y Lodi por Coutinho y Alex Sandro, para así probar con distintos jugadores.
Con esta remodelación del once, el entrenador de la canarinha reconcoe que lo que busca es cambiar "la forma de jugar y las opciones. Sirve para estos ajustes y experimentos. Jugadores de profunidad de lado, o para armar. Por eso la opción de la salida de Coutinho". En cuanto acabe el partido se verá si esta revolución devuelve a Brasil a lo más alto o si la crisis sigue estando presente el la "Seleçao".