La Liga
En Múnich ya empiezan a ver claro el negocio con Philippe Coutinho. Su contratación despertó alguna duda, pero el brasileño ha aterrizado con buen pie y empieza a demostrar la calidad que atesora y que apenas pudo lucir en Barcelona.
Viene encadenando varias buenas actuaciones y ayer las coronó saliéndose en el partido de Bundesliga, en el que fue el mejor. Al cuarto de hora asistió a Gnabry en el 0-1 y en la segunda parte se intercambiaron los papeles, siendo en esta ocasión el carioca el que hiciera subir el 0-2 al marcador (el partido acabó 2-3 y lidetato para el Bayern).
Además de marcar y asistir, Coutinho fue una factoría de detalles y destellos, cada vez en lugares del campo donde puede ser más efectivo y no tanto de cara a la galería como le ocurría en el Camp Nou.
Hay ocasiones en que el entorno lo marca todo y en el caso de Coutinho es posible que el cambio de aires le haya venido bien para volver a destapar el tarro de las esencias, aunque todavía no hay que echar las campanas al vuelo con un jugador que es un poco Guadiana en su rendimiento, capaz de alternar grandes actuaciones con otras muy discretas. Por lo pronto, el comienzo es esperanzador.
