La Liga
El Real Madrid no podrá fichar e inscribir a nuevos jugadores hasta enero de 2018, salvo que el TAS decida lo contrario en los próximos meses. En principio, la ratificación de la sanción impuesta por la FIFA sólo permitirá al Real Madrid la inscripción de futbolistas cedidos a otros clubes.
Inevitablemente, la sanción de la FIFA tiene consecuencias en la actual plantilla del Real Madrid, especialmente en los siguientes casos:
Pepe. Es el único jugador del primer equipo cuyo contrato finaliza en junio de 2017. La sanción aumenta la necesidad del club de renovar al veterano central portugués, que en febrero cumplirá 34 años. El Real Madrid también tendrá la opción de recuperar a Marcos Llorente y Jesús Vallejo, cedidos esta temporada, para cubrir la posible baja de Pepe.
Fabio Coentrao. Ha regresado al Real Madrid tras su cesión al AS Mónaco. El polivalente defensa portugués ha comenzado la temporada en la plantilla de Zidane, y la sanción de la FIFA aumenta sus opciones de continuar en el equipo blanco. Su contrato con el club no termina hasta junio de 2019.
Mateo Kovacic. Ha sido otro de los protagonistas del Real Madrid durante el mercado de verano. Su rol secundario durante la pasada temporada y el interés de varios clubes italianos por su fichaje creaba dudas sobre su futuro en el equipo madrileño. La sanción de la FIFA favorece su continuidad.
James Rodríguez. El jugador colombiano decidió continuar en el Real Madrid durante el mercado de verano, a pesar de su escaso protagonismo en la plantilla de Zidane. Indudablemente, la sanción de la FIFA complica su posible salida del Madrid, ya que independientemente de la oferta económica que el club pueda recibir por James, la cantidad ingresada no podría ser invertida en otro futbolista hasta enero de 2018.
Isco Alarcón. Su caso es similar al de James, aunque el malagueño parte con cierta ventaja sobre el colombiano en los esquemas de Zidane. Su contrato con el Real Madrid termina en junio de 2018, pero las negociaciones para su renovación ya han comenzado. La sanción de la FIFA supone un factor a favor de la continuidad de Isco.
