La Liga
Maxi Gómez vuelve a estar en el radar de un gigante del fútbol sudamericano. River Plate, atento al mercado y consciente de la necesidad de reforzar su parcela ofensiva, ha incluido al delantero uruguayo entre las opciones prioritarias para el próximo período de fichajes. Después de una etapa oscura en el Cádiz, donde nunca terminó de sentirse cómodo ni de mostrar su mejor versión, el atacante ha encontrado en Nacional el contexto ideal para recuperar la confianza y volver a ser decisivo.
En Montevideo, Maxi Gómez ha dejado atrás las dudas y ha vuelto a conectar con su instinto goleador. Sus números en los últimos meses, con nueve goles y cinco asistencias, avalan una evidente mejoría tanto en lo físico como en lo anímico. Sin embargo, la clasificación de Nacional para la próxima Copa Libertadores complica cualquier negociación, ya que el club uruguayo no quiere desprenderse fácilmente de uno de sus hombres más determinantes.
El deseo de River Plate y la visión de Gallardo
En River Plate saben que necesitan un delantero contrastado, con experiencia internacional y capacidad para marcar diferencias en los partidos importantes. Por eso, el nombre de Maxi Gómez ha ido ganando fuerza en las oficinas del Monumental, donde se valora su poderío físico, su olfato en el área y su experiencia en ligas competitivas. A sus 29 años, el uruguayo combina madurez con un recorrido todavía importante por delante.
Marcelo Gallardo considera que Gómez encajaría perfectamente en su idea de juego. Un delantero capaz de fijar centrales, abrir espacios para los extremos y asumir protagonismo en las noches de Copa. La posible llegada del atacante encaja, además, dentro del plan de River de sumar futbolistas con jerarquía que eleven el nivel competitivo de la plantilla de cara a los grandes objetivos de la temporada.
Nacional no lo pondrá fácil
La postura de Nacional es clara: no quieren perder a uno de sus referentes justo cuando regresa la Copa Libertadores al calendario. El club entiende que Maxi Gómez es una pieza clave tanto dentro como fuera del campo, y su salida podría afectar de manera directa al rendimiento del equipo en el plano internacional. Por eso, cualquier negociación partiría de cifras importantes y de una propuesta que resulte realmente convincente.
Además del aspecto deportivo, también entra en juego el vínculo emocional del delantero con la institución. Maxi se siente cómodo, arropado por la afición y respaldado por el cuerpo técnico. Esa estabilidad ha sido fundamental para reencontrarse con su mejor versión, lo que convierte su salida en una decisión que no tomará a la ligera ni de manera precipitada.

La llamada que puede cambiarlo todo
Existe, sin embargo, un factor que puede inclinar la balanza a favor de River Plate: Marcelo Gallardo. La condición de Maxi Gómez es clara y directa. Si el técnico argentino decide llamarlo personalmente, explicarle el proyecto y convencerlo de que será una pieza clave en su esquema, el delantero estaría dispuesto a valorar seriamente su salida de Nacional.
Una conversación directa con Gallardo podría ser el empujón definitivo para que el uruguayo acepte el reto de vestir la camiseta de River Plate. De concretarse, sería uno de los movimientos más llamativos del mercado sudamericano, un fichaje que ilusionaría a la afición millonaria y que ofrecería a Maxi Gómez una nueva oportunidad de brillar en un escenario de máxima exigencia.
