La Liga
Roberto Soldado está viviendo una situación muy particular en Turquía y, hasta cierto punto, difícil de llevar. Fichado por el Fenerbahçe durante el verano de 2017, al delantero valenciano se le acabará el contrato el próximo 30 de junio a no ser que ocurra una cosa bastante complicada: que juegue todos los partidos de aquí al final de curso.
Tal y como desvela el medio turco ‘Fanatik’, en el contrato que firmaron Soldado y el Fenerbahçe hay una cláusula que reza que, cada vez que juegue 20 partidos oficiales (un mínimo de 45 minutos), será automáticamente renovado. En la presente, el atacante valenciano ha disputado 19 partidos, pero en sólo 12 ha jugado una parte, por lo que le faltarían 8 para poder renovar. Y sólo quedan ocho jornadas por disputarse.
Así pues, si Soldado quiere renovar con el cuadro otomano deberá jugar como mínimo una parte entera en todos los encuentros ligueros que le quedan al Fenerbahçe. Y lo más importante: no ver tarjeta amarilla. ¿Por qué? Porque lleva cuatro y está apercibido de sanción. Si ve la quinta verá también cómo se esfuman sus pocas opciones de renovar.
