La Liga
Gareth Bale no es feliz en el Real Madrid. O como mínimo, no está contento con su situación en el equipo. Y no lo esconde, para qué nos vamos a engañar. El astro galés no habla español ni da entrevistas a medios nacionales, pero a la mínima que puede hace evidente su malestar en el vestuario blanco.
Tras anotar el gol de la victoria hoy ante el Levante, Bale no sólo no ha querido celebrar el tanto ni dar una mínima sensación de felicidad, sino que ha apartado de malas maneras al primero que se le ha acercado para abrazarlo: Lucas Vázquez. Un gesto terrible que ha provocado un sinfín de críticas entre la masa social blanca.
Un gesto que, por otro lado, podría terminar con el paso del británico por Chamartín. Al margen de no estar rindiendo como se esperaba y de haber sufrido multitud de lesiones, Bale es uno de los grandes favoritos a dejar el club en verano. Lo de hoy no le ayuda, eso está claro, pues no son pocos los que han empezado a pedir a gritos su salida del Madrid.
