Premier League
José Mourinho tiene un problema en Manchester. Resultados al margen, que muy probablemente no están siendo los esperados en este inicio de campaña, el técnico luso se está encontrando de lleno con el bajo rendimiento de sus futbolistas fetiche. Dos jugadores que costaron, y costarán, mucho dinero al United, y que no están alcanzando el nivel que se esperaba: Zlatan Ibrahimovic y Paul Pogba.
El primero, pese a que llegó gratis procedente del París Saint-Germain, es uno de los integrantes de la primera plantilla ‘Red Devil’ que más cobra. A sus 35 años, y en su primera experiencia en la Premier League, Ibra se está viendo algo superado por el alto ritmo de los partidos. Sin embargo, apenas descansa, y es que el ariete sueco ha jugado el 100% de los minutos que los suyos han disputado en liga, pese a que lleva más de un mes sin marcar.
El segundo, que aterrizó este verano a cambio de 105 millones de euros, -que sepamos-, tampoco está rindiendo como se esperaba, si tomamos como referencia la cantidad desembolsada por el United. Pogba, que también ha disputado todos los minutos de Premier en que ha estado disponible, -sólo se perdió el primer encuentro y por estar sancionado-, únicamente ha anotado 1 gol pese a jugar muy liberado de tareas defensivas.
La gran pregunta es: ¿por qué lo juegan todo dos futbolistas que no están llegando al nivel que se esperaba? ¿Por qué con Mourinho, un entrenador que suele penalizar a quienes no rinden, unos se quedan fuera de los onces y ellos no? ¿No alinearlos sería reconocer que quizás se equivocó en verano? El caso es que, pese a ser cracks mundiales, ambos están muy lejos de su mejor versión. Si ésta llegará o no es cuestión de tiempo, y de confianza, que parece ser que la tienen.
