La Liga
A veces se necesita dejar pasar el tiempo y analizar las cosas con perspectiva para ver que, aquello que muchos dieron por obvio, no era tal. Algo así me ocurre cuando pienso en todo lo que tuvo que encajar Pep Guardiola durante su etapa en el Bayern de Múnich y lo comparo con cómo va el equipo actualmente. Tan fácil no debió ser, ¿no?
Sin entrar a valorar el juego desplegado por el cuadro bávaro durante la etapa del técnico catalán ni sus problemas en Champions, -muchos parecen exigirle que la gane siempre como si fuera fácil lograrlo-, la realidad es que, bajo su liderazgo, el conjunto teutón no sólo jugó de cine, sino que además arrasó en Alemania (ganó 3 Bundesligas y 2 Copas). “No es una liga competitiva, hasta yo puedo ganarlo todo con el Bayern”, decían algunos. Pues bien, parece ser que tan fácil no es.
Desde su salida en 2016, la entidad muniquesa ha tenido tres entrenadores, -pese a no ser un club muy propicio a cambiar de técnico cada dos por tres-, y podríamos decir que sólo a uno le ha ido tan bien como a Pep. Ancelotti fue destituido en septiembre del curso pasado tras poco más de un muy buen año en el club (promedió 2’28 puntos por partido), Heynckes le relevó hasta terminar la temporada (con una media de 2’49) y su sustituto, -Niko Kovac-, no sólo parece estar al borde del abismo (2’11 de promedio), sino que tiene al Bayern quinto a 9 puntos del líder. Pero… ¿no era tan fácil la Bundesliga?
