El FC Barcelona arranca una nueva campaña tras una pretemporada en la que ni ha brillado ni ha decepcionado. El 4-0 ante el Liverpool FC puso de relieve los problemas del equipo, unas carencias que existieron ante el Liecester City pero que no salieron a relucir porque el rival era de entidad menos que la del Liverpool.
El FC Barcelona llega a la temporada 2016-16 con el objetivo de ganarlo todo, pero no será tarea sencilla en un año en que el Real Madrid llega como campeón de Europa, el Atlético de Madrid se ha reforzado a gran escala y la Premier League presenta, a priori, una serie de equipos altamente cualificados.
El Barça ha mejorado en las últimas semanas por tres motivos: Denis Suárez ha hecho del Barça un equipo mejor; el equipo ha minimizado errores individuales; los jugadores tienen más rodaje. Sin ir más lejos Jeremy Mathieu empezó mal la pretemporada hasta que se lesionó, y Javier Mascherano debutó ante el Leicester y sufrió. Sin rodaje el equipo no va a ningún lado. Afortunadamente, esa enfermedad es fácil de curar. En cuanto a la minimización de errores, encontramos a un Barça que mantiene mejor el balón en sus pies, que comete menos pérdidas. Solo así se entiende el buen resultado cosechado ante un Sevilla FC que presionaba en primera línea.
En definitiva, el Barça debe seguir trabajando y sumando pese a la ausencia de Neymar, pero el equipo ha dado pasos adelante gracias a las decisiones de Luis Enrique y su staff técnico.