La Liga
Nadie duda del excelente nivel de Gerard Deulofeu. Nadie que le haya conocido discute sus incontables cualidades, sin embargo, el extremo catalán no ha logrado asentarse en ningún equipo. A sus 22 años y tras pasar por el FC Barcelona, el Sevilla FC y el Everton FC, el canterano culé busca probar suerte en el AC Milan.
Un gran club, sin duda alguna, que ha depositado el máximo deseo y la máxima confianza en acoger al joven atacante como prestado por el conjunto ‘Toffee’, donde no estaba jugando lo esperado. Casualidad o no, lo mismo que le ocurrió en el Barça y en el Sevilla. ¿Por qué?
Sencillamente, por falta de humildad. A Deulofeu le falta meterse en el barro, bajarse hasta lo más hondo del pantano y trabajar como el que más. No lo dijo yo, lo dicen quienes han tenido la oportunidad de verle trabajar. Y es que todos dicen lo mismo: al extremo de Riudarenes le sobra talento y le falta sacrificio.
Por eso no le quiso Luis Enrique, por eso jugó tan poco con Unai Emery y por eso no llegó a tener continuidad ni con Roberto Martínez ni con Ronald Koeman. Por falta de trabajo en beneficio del colectivo. Aunque quién sabe, puede que precisamente la Serie A le dé ese rigor táctico y esta ‘mentalidad defensiva’ que tanto le urge.
