La Liga
El Real Madrid se proclamó ayer campeón de Liga. Tras cinco años en blanco, -en lo que al campeonato liguero se refiere, claro está-, el bloque de Zinedine Zidane logró sumar los 93 puntos que superaban al FC Barcelona y que le convertían en el equipo más regular del curso. La regularidad, según Luis Enrique, el principal motivo del éxito madridista. Sin embargo, existe otro muy importante: el fondo de armario.
Pese a que el Barça se reforzó mucho en verano, con ánimos de tener suplentes de nivel, la realidad es que sólo Umtiti ha estado a la altura. Ni Cillessen, ni Digne, ni André Gomes, ni Denis Suárez ni tampoco Paco Alcácer han conseguido rendir como lo han hecho los Nacho, James, Isco, Morata, Asensio, Lucas y compañía.
Aunque resulta imposible de obviar el papel que ha tenido Zidane en el rendimiento de los suyos. Tal y como ayer explicaban todos los jugadores del Madrid, el técnico francés ha conseguido que todos los futbolistas del vestuario blanco no sólo lleguen enchufados al final de curso, sino que también sientan como suyo el título. Todos han sido importantes, y todos sienten que lo han sido.
